20130913

¿Por qué no incluir un curso a distancia en la currícula?


¿Por qué no una asignatura de aprendizaje por descubrimiento? ¿De juegos y simulación de situaciones complejas? ¿Por qué no un congreso de alumnos que proponen soluciones nuevas a problemas reticentes? ¿Por qué no un curso graduado por niveles y dificultades a superar (gaming)? ¿Por qué no un taller de escritores y creadores que genere contenidos, teorías, lenguajes nuevos?

Educación a distancia, en la época de las nuevas tecnologías, no consiste en copiar la versión presencial del salón de clase, o leer muchas "presentaciones ppt" para responder un examen de opciones múltimples. Tampoco es ver microvideos con recetas para cada caso que podría presentarse en la práctica.
Por desconocimiento o extrapolando alguna mala experiencia ocurrida, se teme en las universidades utilizar esta modalidad educativa, etiquetándola como "relleno" o "sucedáneo de mala calidad", o peor aún, como versión barata para ofrecer a los foráneos. Eso NO es la educación distancia que se puede proponer para potenciar la educación en el sXXI.

La modalidad a distancia tiene una dura curva de aprendizaje inicial que puede intimidar a algunos alumnos, pero luego de probar (un curso BIEN diseñado) puede resultar agradable, provocativa, muy provechosa y formativa. De esta manera puede prerarase cada alumno mejor no sólo para educarse, sino VIVIR en el sXXI.

Por mi experiencia en el diseño de este tipo de cursos, sé que se puede diseñar, producir, y pilotear casi cualquier tema o asignatura, si se conjunta un profesor EXPERTO en esa disciplina, con un diseñador EXPERTO en esta modalidad,  y con el tiempo y creatividad suficientes para una empresa nada fácil, pero con gran potencial.

Muchas veces se inicia el pilotaje de la educación a distancia con un curso o asignatura optativos, de aplicación muy específica, que no pertenezcan al "eje estructurador" de la currícula. Es un error, no hay por qué tener miedo de incluir uno, varios, incluso toda un área de especialización en licenciatura o posgrado con la modalidad "a distancia" mediada por las nuevas tecnologías. Es una educación de calidad (tanto como los insumos invertidos) y no un eslabón débil que fragilice toda la estructura. La mediación es exigente y requiere enfoque y método  formal. No obstaculiza esto que el producto final sea novedoso y atractivo para los alumnos (al contrario, lo favorece).

La metodología que conozco mejor, y recomiendo, es el diseño pedagógico inverso con enfoque de competencias, CADE por sus siglas en inglés. (que es muy usado por las universidades jesuitas de Norteamérica y México). No copia la educación presencial sino que busca que por exploración de los alumnos y un proceso de evaluación contínua, graduada y puntual, los alumnos desarrollen la competencia planteada, con la trayectoria que ellos elijan. Así es. No hay UN modo único, o exluyente, de aprender y acreditar una asignatura con enfoque de competencias, a distancia. Cada quien por su lado, avanza construyendo su aprendizaje individual, pero también dialogadamente, discutiendo y aportando todos consiguen armar un aprendizaje colectivo. Exploran, juegan, procesan, modelan, simulan, validan, fundamentan, discuten y finalmente sintetizan su aprendizaje completo (contenidos, habilidades, actitudes) y lo deben conectar con el resto de aprendizajes en otras asignaturas (y la vida).

Pero como todo en educación, depende de un buen maestro (en este caso buen diseñador pedagógico, un profesor experto en la disciplina, productores y diseñadores de material didáctico, un buena plataforma virtual de cursos etc. etc.) y un buen alumno (motivado, conectado, que disfruta el proceso y no sólo el resultado).

En muchos casos puede ser mucho más complicado y costoso implementar un curso, o currícula, a distancia, pero el resultado puede beneficiar a MUCHÍSIMOS más alumnos. Cada curso -que no es masivo sino limitado en el número de alumnos y necesitado de un docente habilidoso- puede alcanzar a personas en los cinco contintentes, con diversidad cultural enriquecedora, con fuentes de información locales y globales, puede ser replicado muchísimas veces y con ello reintegrar sobradamente la inversión de recusros humanos y materiales .

La educación a distancia es para instituciones formales y serias, pero también para proesores quijotescos que con medios gratuitos (Google Docs por ejemplo) y mucha creatividad y MAESTRÍA arman su curso y lo ofrecen a quienes tengan la fortuna de encontrar su mensaje en la botella de la mar cibernética.
¿Por qué no incluir un curso a distancia en la currícula que se ofrece?
Diseñador educativo
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